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En los últimos tiempos, estamos viendo como una enorme cantidad de titulares en medios de comunicación de todo el globo se refieren a la expansión de la influenza aviar, comúnmente denominada “gripe aviar”, y la posibilidad de que se convierta en una pandemia en humanos. La Industria de Sanidad Animal, que investiga, desarrolla y fabrica una amplia gama de productos para prevenir y curar enfermedades en animales, trabaja estrechamente con las autoridades, con el sector productor avícola y con otras partes implicadas, y desarrolla vacunas que ayudan a luchar contra la expansión de esta enfermedad en avicultura.
Aunque la influenza aviar, hasta la fecha, ha sido una enfermedad animal, los expertos temen que el virus pueda mutar en una forma que pueda afectar y transmitirse entre seres humanos. Al mismo tiempo que los Gobiernos de todo el mundo están razonablemente tomando medidas de prevención en preparación de una posible pandemia en humanos, es importante tener en cuenta que la mejor protección con la que contamos los seres humanos, la mejor protección de la salud pública, es el control y erradicación de la enfermedad en los animales.
La amenaza de que la influenza aviar pueda transmitirse a humanos es una clara y evidente demostración de la interrelación existente entre la Sanidad Animal y la salud pública, y pone de manifiesto el importante papel que la Industria de Sanidad Animal, y los productos de Sanidad Animal, pueden desempeñar en la protección de la salud pública.
Antecedentes
La influenza aviar (IA) es una enfermedad respiratoria de las aves causada por un virus. Existen diferentes tipos. En todo el mundo son comunes brotes de influenza aviar de baja patogenicidad (IABP). La influenza aviar altamente patógena (IAAP) es más grave, debido a su mayor tasa de mortalidad en las aves afectadas. El tipo de virus que actualmente se está diseminando en Asia y en aves silvestres en Europa es el denominado H5N1 IAAP. La designación “H5N1” viene de la caracterización de dos proteínas de la superficie del virus.
La influenza aviar es transmitida de ave a ave dentro de una bandada o de una explotación avícola principalmente por inhalación del virus en suspensión en el aire, y por contacto con el virus excretado en las heces de las aves afectadas. El virus puede ser transmitido de explotación en explotación avícola por el contacto con equipos contaminados o por el movimiento de personas que puedan portar el virus sobre su indumentaria o su calzado. Aunque los hospedadores más habituales para el virus son las especies silvestres acuáticas, también se ha descrito su aislamiento en muchas especies domésticas, incluidos los pollos, patos, pavos, gansos, faisanes y codornices, así como en una gran variedad de otras aves como loros, cacatúas y periquitos. Algunas especies son más resistentes a la infección o pueden ser transmisores asintomáticos de la enfermedad.
Productos de Sanidad Animal para Ayudar al Control de la Influenza Aviar (IA)
Nuestro Sector produce vacunas eficaces en la prevención clínica de esta enfermedad en las aves. Estas vacunas contribuyen al control de la diseminación de la influenza aviar, aumentando la resistencia a la enfermedad de las aves vacunadas y reduciendo la excreción de virus por parte de las aves infectadas.
Las vacunas frente a la influenza aviar (IA) están siendo usadas actualmente en Sudamérica, Oriente Medio, Asia y un Estado miembro de la Unión Europea (Italia).
Generalmente, el uso de las vacunas es controlado por políticas oficiales. Internacionalmente, la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) y la OIE (Organización Mundial de Sanidad Animal, anteriormente denominada Oficina Internacional de Epizootías), son las dos principales Organizaciones responsables de la monitorización y el control de las enfermedades animales a escala internacional. A través del siguiente enlace, pueden encontrarse directrices acerca del uso, vigilancia y control de la vacunación: http://www.fao.org/ag/againfo/subjects/en/health/diseases-cards/special_avian.html.
Las empresas de la Industria de Sanidad Animal también contribuyen a los esfuerzos por controlar la enfermedad, aportando sus conocimientos en este campo, productos para controlar vectores y fuentes posibles de transmisión de la enfermedad, y finalmente, y no por ello menos importante, promoviendo el seguimiento de medidas estrictas de bioseguridad en el entorno de las explotaciones.
l Manual de Pruebas de Diagnóstico y Vacunas para los Animales Terrestres de la OIE describe los tipos de vacuna disponibles actualmente y prescribe los estándares para dichas vacunas. Para disponer de mayor información sobre los estándares para las vacunas frente a la IA, podrá conseguirlo a través del siguiente enlace: http://www.oie.int/esp/normes/mmanual/A_00037.htm
Vacunas: Una herramienta en la Lucha Contra la Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP)
La Industria de la Sanidad Animal se ha involucrado activamente trabajando con las Autoridades competentes, los productores avícolas y otras partes interesadas, en un esfuerzo conjunto para erradicar la influenza aviar. Sin embargo, es por todos reconocido que la vacunación por sí sola no es suficiente para prevenir la diseminación de esta enfermedad. La vacuna frente a la influenza aviar, al igual que en el caso de la vacuna frente a la gripe humana, no previene la infección por el virus de los individuos vacunados. Sin embargo, estas vacunas protegen al ave contra la enfermedad clínica y la muerte asociada a la enfermedad. Asimismo, ayudan a reducir la probabilidad de nuevos brotes ya que reducen la excreción del virus por parte de las aves infectadas.
Una preocupación asociada con la vacunación es el hecho de que aun estando vacunadas, estas aves puedan infectarse. Por tanto, dichas aves pueden no manifestar signos clínicos y en consecuencia, la enfermedad podría pasar inadvertida en una bandada y posiblemente convertirse en endémica. Sin embargo, las vacunas modernas, que reducen la excreción viral y la difusión del virus en las aves vacunadas, reducen estos riesgos. El nivel de eficacia de la vacuna también dependerá de la virulencia y de la patogenicidad de la cepa concreta del virus de que se trate.
Un programa efectivo de control/erradicación de influenza aviar se basa en tres pilares fundamentales:
- Prevenir la exposición al virus en avicultura mediante medidas de bioseguridad, es decir, una serie de procedimientos destinados a proteger las poblaciones avícolas de la exposición al virus. En países con importantes sectores de producción avícola, las aves están alojadas normalmente en recintos cerrados, diseñados específicamente para proporcionar protección respecto a varios tipos de portadores de enfermedad; sin embargo, una vez que la infección se ha introducido en una bandada, esta puede propagarse rápidamente dentro del propio recinto.
La difusión de la enfermedad en el Sudeste Asiático ha sido facilitada por el hecho de que pollos, patos y otras aves a menudo se encuentran al aire libre, deambulando por pequeñas poblaciones en estrecho contacto con otras aves y con las personas, cuya ropa o calzado puede de manera inadvertida transportar el virus de un ave a otra.
- Rápido sacrificio de las aves infectadas. Puesto que la mayoría de las explotaciones avícolas están libres de la influenza aviar, la medida generalmente adoptada cuando se detecta un brote de la enfermedad es erradicar el virus sacrificando los animales de la explotación afectada.
- Vacunación, la cual puede ser utilizada eficazmente como parte de un programa de erradicación para detener la propagación del virus. La vacunación reduce la excreción del virus por parte de las aves, tanto en términos de periodo de tiempo de excreción como de concentración de virus excretado.
La vacunación, como componente de un programa de control eficaz, se ha mostrado exitosa contribuyendo a erradicar el virus en varios países. La vacunación de aves criadas al aire libre, cuando resulte apropiado, es una herramienta extra, de manera adicional a otras medidas de bioseguridad, para detener el paso del virus desde las aves silvestres a la avicultura comercial, y por tanto, la posibilidad de que se infecte el personal que trabaja en dichas explotaciones.
La apropiada combinación, en el momento oportuno, de estas tres herramientas, ha de ser decidida por las Autoridades competentes a nivel nacional. De manera global, y en cada país, la Industria de Sanidad Animal está trabajando con dichas Autoridades para proporcionarles todo el apoyo en la batalla contra esta grave enfermedad.
Noviembre de 2005
Otras fuentes de información:
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